6.7.12

Brazo de Gitano de Chocolate con Crema de Limón

Hoy vamos a contar la historia del brazo de gitano que se convirtió por accidente en tronco primaveral.

El otro día haciendo la compra vi cobertura de chocolate para postres que solo había que calentar y listo. Como no podía ser de otra manera termino en el carro de la compra y pensando que hacer para darlo utilidad y que no fueran pasando días, días y días sin hacer nada con ello me he puesto manos a la masa.

Cuando estaba en el proceso final, osea el brazo todo elegante encima de la rejilla recibiendo su baño de chocolate, horror.... se me ha dado la vuelta, con lo cual han quedado marcadas todos las lineas de la rejilla por lo que le he tenido que vestir en lugar de con el traje de fiesta con el de campo.

A la vista de las fotos (de la decoración)  entendéis como no me pongo con el fondant aunque me gustan mucho las cositas que veo preparadas con el, pero los trabajos manuales no son lo mio, me falta paciencia y no se me da bien.





Ingredientes:

4 huevos
100 gr. de azúcar blanca
80 gr. de harina de repostería
30 gr. de cacao en polvo valor sin azúcar
1 pellizco de sal
crema de limón (para el relleno)
cobertura de chocolate






Preparación:

Batir los huevos con el azúcar, cuando lo tenemos bien batido añadimos la harina con el cacao en polvo y la pizca de sal y mezclamos bien.

En una bandeja forrada con papel de horno volcamos la masa, para que quede extendida y fina y metemos en el horno precalentado a 175º durante 7 minutos con la bandeja en el medio y calor arriba-abajo  No hace falta más dado que el bizcocho es finito y debe quedarnos húmedo.

Una vez hecho lo sacamos fuera, despegamos del papel y untamos con el relleno que en este caso es crema de limón que tenía preparada. Enrollamos sobre el mismo papel que tenemos en la bandeja y lo dejamos enfriar. Lo podemos rellenar de mermelada mezclada con queso de untar, con nata.... según nuestros gustos.

Ponemos un cazo con agua al fuego y calentamos para poner dentro la cobertura de chocolate siguiendo las instrucciones del fabricante.






Quitamos el papel de horno al bizcocho que ya estará frío o casi y lo ponemos encima de una rejilla con una bandeja debajo y lo vamos bañando con la cobertura y decoramos al gusto.






Con traje rustico y todo una delicia de bocado.