22.12.14

Caldo de Pollo

Hay recetas que son básicos y que siempre o casi siempre tenemos en nuestro congelador listas para ser usadas. La que os traigo hoy es una de ellas y a pesar del juego que nos da en la cocina yo no la tenía publicada, quizá pienso que es demasiado sencilla y no merece la pena que tenga un hueco en el blog, pero como de lo que se trata es de recopilar todas la recetas, sean más o menos fáciles, aquí estoy. Además y como he comentado en varias ocasiones a las personas que empiezan a dar sus primeros pasos en el mundo de la cocina les puede venir muy bien.

Poco a poco iré incorporando otros tipos de caldos para tener una buena recopilación, empezamos por este. Yo por comodidad los preparo con la ayuda de un robot de cocina, pero si no tenéis no pasa nada, se hace de manera tradicional y listo. 

No tengo que deciros que esta es la receta base y que dependiendo de los gustos personales vuestros podéis enriquecerla con mas verduras, un hueso de jamón... eso ya lo dejo a criterio vuestro.



Ingredientes:

1 cuarto de pollo (muslo y contramuslo), 1 zanahoria, 1/2 cebolla, unas ramas de perejil, pimienta negra en grano, 1,3 litros de agua, sal.

Al hacerlo con el robot hay que evitar llenar la jarra  más de 1,3 litros.


Elaboración:

Lo primero que haremos será blanquear poniendo 1 l de agua  a calentar 10 minutos, 120º y velocidad 2. Terminado el tiempo ponemos en el cestillo el alimento a blanquear, en este caso el cuarto de pollo, 2 minutos, 120º, velocidad 2.

Este tipo de caldo suele hacerse con las carcasas del pollo, que podéis encontrar en cualquier supermercado, mercado o pollería, yo lo hago con pollo directamente y al terminar saco la carne, la pico pequeña y la congelo para añadirla luego en una sopa de fideos.

Una vez blanqueada la carne, colamos para retirar las impurezas. Ponemos el caldo resultante y un poco de agua hasta conseguir 1,3 l. En el cestillo donde tendremos el pollo, añadimos las verduras y la sal. 

Programamos 60 minutos, 110º y velocidad 2. Lo dejamos cocer sin vaso dosificador, pasado el tiempo  y una vez colado, ya tenemos nuestro caldo listo, bien para usar en cualquier preparación o bien para poner en botes que congelaremos para cuando lo necesitemos.

Yo lo que suelo hacer si lo voy a congelar, es ponerlo antes en el frigorífico una vez que este templado. De este modo y al enfriar la grasa que pueda tener se solidifica en la parte de arriba y es muy fácil retirar con una cuchara y así tenemos un caldo totalmente desgrasado.