27.11.14

Pollo de Corral al Oloroso

Este verano estuve pasando unos días por Cadiz, salvo Tarifa y Zahara de los Atunes no conocia nada más y me ha encantado. Además de visitar la ciudad también estuve en El Puerto de Santa María, Costa Ballena, Sanlucar de Barrameda con sus espectaculares puestas de sol, Jerez de la Frontera.... 

En Jerez pasamos más días, los suficientes para conocer mejor un lugar con reconocimiento internacional gracias a su vino "el jerez o sherry". El nombre de esta ciudad andaluza hace mucho tiempo que traspaso fronteras, hace unos 3.000 años llegaron los fenicios y fundaron la colonia llamada "Xera" que más tarde y bajo dominio romano recibió el nombre de "Ceret" y Xeres cuando fue fortaleza árabe, es en tiempos de los Reyes Católicos cuando se inicio el comercio de sus famosos vinos con los ingleses.

Y entre tanto fino, amontillado, oloroso, manzanilla... yo no podía venirme con las manos vacías. 

La receta de hoy esta para chuparse los dedos y es que cuando la materia prima es buena poco más hay que hacer. Un buen oloroso y un pollo de corral son la combinación perfecta para que el plato sea un éxito. 


 

 Ingredientes (para cuatro personas):

1 kg de pollo de corral, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 1 hoja de laurel, 1 cucharadita de pimentón ahumado o del dulce, 4 o 5 cucharadas soperas de tomate natural triturado, perejil picado, 1 vaso de oloroso y otro de agua, sal y pimienta, harina y AOVE.


 

 Elaboración:

Quitar la piel del pollo (yo suelo hacerlo para que tenga menos grasa, pero este paso podéis no hacerlo, dependerá de vuestro gusto) y salpimentar las tajadas, las metéis en un tupper grande con harina, y volteáis para que se impregnen (también lo podéis hacer en una bolsa de las de congelación). 

Cubrimos el fondo de una olla con AOVE y cuando este caliente ponemos el pollo al que habremos retirado el exceso de harina y lo doramos. Una vez dorado retiramos y reservamos. 

En ese mismo aceite sofreímos la cebolla picada, cuando empiece a tomar color añadimos el ajo picado y dejamos pochar. Cuando el sofrito este ponemos el perejil y la cucharadita de pimentón, removemos y añadimos el tomate natural (ya sabéis que el pimentón se quema muy pronto) y dejamos pochar unos minutos. Echamos el laurel y el oloroso y dejamos que evapore el alcohol. Añadimos el agua, bajamos el fuego y dejamos cocer unos diez minutos para que la salsa reduzca.

Es el momento de retirar el laurel y pasar la salsa (yo algunas veces lo hago y otras no como en este caso), incorporamos el pollo que teníamos reservado a la olla y dejamos cocer tapado a fuego lento unos 20 o 25 minutos.

Ya esta listo para servir, acompañado de unas patatas fritas o de un arroz blanco como en este caso.